North American Art: Identity, Place and Memory

*Español abajo*


The moment of space and memory

Part of the nature of existence of human being is to establish one’s identity with which one develops a sense of belonging and similarity to others. Nevertheless, the desire to be unique and recognizable among a group of similar ones is also part of the nature of establishing one’s own nature.

In a social context, identity gathers values and behaviors of a group of people who share together with one another. One person confirms its identity through the negation of the opposite, which enables the existence of multiple identities, where recognizing the existence of other identities and confirming them through their negation allows a context compounded by humans of multiple identities.

The difference among identities is given by physical characteristics, born given, religious views, social habits, behavioral practices and way of dressing, which varies according to individual characteristics or group tendencies. There is also the identity created by the place where people share experiences at different times and with varied effects, depending on the emotional influence perceived by those actors who wrote their story in one same place.

Lived experience has reciprocal relation and is subject to be influenced by identity; this (identity) influences experience as well and determines its permanence (the one of the experience) in memory’s remembrance.

Memory exists by its relation to space. It is that one moment between space and memory that this exhibition formulates: the interaction between space [North American Art] and memory [collection of artwork in display]. The pieces that make up North American Art: Identity, Place and Memory, allow us to acknowledge the memories of north American artists seen from perspectives that have been influenced by their identity, by the emotional effect sensed when one experience was lived, that which is directly connected with one’s self-consciousness, that built up memory and originated the creation of the pieces in display.

Alienation of the artwork result of the materialization of remembrances of artist’s memories, allows the creation of a concept or meaning as result of the interaction between viewers with the exhibited pieces. These connections exist when reading, imaging, remembering and acknowledging that at places which were part of the construction of memory and identity of the artists, something happened and they lived it and we, as spectators, have the chance to see it and be part of it when recording it in our memory.

El momento del espacio y la memoria

Parte de la naturaleza de la existencia del ser humano es establecer una identidad con la cual desarrolle un sentido de pertenencia y semejanza con otros. Sin embargo, el deseo por ser único y reconocible entre un grupo de semejantes, también hace parte de la naturaleza de establecer su propia identidad.

En un contexto social, la identidad reúne los valores y comportamientos de un grupo de personas que comparten en compañía uno del otro. Una persona afirma su identidad a través de la negación de lo contrario, lo que habilita la existencia de múltiples identidades, donde reconocer existencia de otras identidades y afirmarlas a través de la negación permite un entorno compuesto por humanos de identidades múltiples.

La diferencia entre identidades existe por rasgos físicos innatos de nacimiento, creencias religiosas, hábitos sociales y prácticas de comportamiento y vestimenta, que varían de acuerdo a características individuales o tendencias grupales. También existe la identidad creada por el lugar donde personas comparten vivencias en momentos diferentes y con efectos variados dependiendo de la influencia emocional percibida por aquellos actores que escribieron su historia en un mismo lugar.

La experiencia vivida en un lugar tiene relación recíproca y es sensible a ser influenciada por la identidad. La experiencia y el lugar influencian la identidad; ella (identidad) a su vez influencia la experiencia y determina su permanencia (la de la experiencia) en el recuerdo de la memoria.

La memoria existe por su relación con el espacio. Es ese momento existente entre el espacio y la memoria lo que formula esta exhibición: la interacción entre el espacio [Arte Norteamericano] y memoria [colección de obras en exhibición]. Las obras que componen Arte Norteamericano: Identidad, Lugar y Memoria, permiten conocer los recuerdos de artistas norteamericanos vistos desde perspectivas que han sido influenciadas por su propia identidad, por el efecto emocional percibido al momento de vivir una experiencia, aquella que está conectada directamente con el consciente de sí mismo, que construyó la memoria y que originó la creación de la piezas en muestra.

La alienación de las obras resultado de la materialización de recuerdos de la memoria de los artistas, permite la creación de un concepto o significado resultado de la interacción entre los espectadores con las piezas en muestra. Estas conexiones existen al leer, imaginar, recordar y conocer que en los lugares que hicieron parte de la construcción de memoria e identidad de los artistas, algo sucedió, ellos lo vivieron y nosotros, como espectadores, tenemos la oportunidad de verlo y ser parte de ello al grabarlo en nuestra memoria.

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