Proyecto Faenza ‘RUTEROS’

*English below*

‘RUTEROS’ presenta el trabajo creado exclusivamente por 13 artistas de Estudios Faenza para la exhibición en la galería Latin Art de Praga.

Durante seis meses, los artistas han estado trabajando en la creación de obras que componen ‘RUTEROS’, nombre que se deriva de las tablas que utilizaban los buses urbanos de transporte en Bogotá, las cuales eran guía visual de los pasajeros para identificar la ‘ruta’ que el bus seguía y en la cual podría transportarse a un destino deseado. Pensando en el viaje que las obras recorrerán camino a Praga, la exhibición lleva el nombre de las tablas donde los artistas junto con sus obras viajan como ruteros, recorriendo desde su origen Colombia pasando por gran parte del continente europeo hasta llegar a su destino final en Praga.

Ubicados al frente del teatro de cine más antiguo de Bogotá el Faenza, nombre que los artistas adoptaron para sus talleres en el edificio como ‘Estudios Faenza’, han venido trabajando en cooperación desde finales de 2015 y ahora siendo un grupo de 16 integrantes, continúan fortaleciendo colectivamente la creación artística grupal respetando la práctica artística individual.

Un encuentro con la obra de Magyaroff es estar frente a la delgada línea entre el accidente y el incidente; la belleza de sus objetos recae en su contradicción, convirtiendo sus objetos pictóricos en un oxímoron; el trabajo de Gaitán permite conocer su construcción como persona, como mujer, donde podemos apreciar cómo ella hace que el hilo se convierta en pintura y a su vez en forma. Donde la línea, el color, la composición y la textura dialogan entre si para darle lugar a lo tradicional en lo contemporáneo, generando un cambio y movimiento constante dando nacimiento a nuevas posibilidades. Chavarro está motivada por hacer visible o perceptible la dimensión espiritual o componente etéreo del ser humano en relación con su contenedor o dimensión material que denominamos cuerpo. Ella desea registrar visualmente y de manera evocadora recuerdos, pensamientos y emociones, enfocándose en la relación entre tiempo, espacio y materia. Forero en su proceso artístico refleja la necesidad de una mediación entre lo figurativo y lo abstracto como herramienta primordial para vincular al espectador de manera directa en su obra, haciéndolo participe del resultado plástico. Para él, la relación del público con las obras no es una relación pasiva, el espectador siempre es vinculado de alguna manera como detonante de las mismas, donde las obras necesitan de él para ser completadas.

Gómez realiza dibujos figurativos donde podemos distinguir una figura humana, una mano, o un rostro, y de repente, merced al juego de las metamorfosis, la obra nos recuerda que la forma es línea desplazándose en un plano y la piel es de papel, y que esa línea puede a capricho abandonar la forma referencial y ser sólo línea, ser pura abstracción geométrica, ser puro trayecto de la mano, y convertirse en sucesivos pliegues y repliegues del espacio gráfico. Tovar realiza una labor de reconocimiento y comprensión del entorno, su trabajo se apoya de manera simbólica y material en el imaginario cultural e histórico, tomando de este tanto imágenes como procesos y materiales que constituyen un componente esencial en la producción de su obra. Combariza desarrolla su obra tanto en lo bidimensional como en lo tridimensional, él incluye procesos y técnicas de un contexto familiar como lo es el ejercicio de la construcción arquitectónica, siendo esta la principal fuente de elementos y temática para su obra.

Borda trabaja desde la esencia de lo material, para él lo material trae una información social, un recorrido de uso y manipulación humana de un recurso finito que tiene su propia esencia. Cuando el material llega a sus manos, es inevitable un acto de investigación primario en sus recuerdos, la búsqueda del significado de los elementos, las distintas historias que callan e imaginar la estructura de los hechos y buscar la forma de describir lo que él percibe. Guayán con su trabajo fotográfico plantea una investigación en el campo de la imagen cotidiana donde los paisajes y retratos en estado natural, trascienden a formatos no convencionales, donde el objeto hace parte del contexto y el lenguaje. Las imágenes que Leonardo presenta son y fueron luz y sombra, ausencia y realidad y su pequeño simulacro sosiega el silencio de los días y la noches del lugar donde él camina. Cuevas desarrolla su trabajo desde – y hacia-la fotografía documental, al dibujo, a la palabra. Entretejiendo los tres medios de expresión, Fernando nos acerca a la memoria, a la evidencia de cómo somos prisioneros de un sistema, y nos permite conocer sus vivencias y entendimiento de su diario vivir.

La obra principal de Jiménez es un acercamiento a un tipo de cine estadounidense de serie B setentero llamado Blaxploitation, una especie de rebelión funky con la que se exaltó y reivindicó a la comunidad afro, creando héroes (o antihéroes) de acción afroamericanos que no se habían visto jamás en la gran pantalla. Su trabajo también refleja la fuerte influencia que recibió del cómic Japonés, a través de piezas bidimensionales y tridimensionales, Edgar hace una interpretación y apropiación de dicho imaginario.

Bahos por su parte, aborda diferentes aspectos de la imagen que van desde la ambigüedad entre la abstracción y la figuración; entre el gesto y la técnica controlada, entre la belleza del cosmos y la abyección que producen nuestros propios fluidos. Tomando en la mayoría de los casos como objeto de estudio el cuerpo, generalmente fragmentos de este, enfatizando en aspectos como el color, velando en cierta medida la sensación de violencia a la que es sometido continuamente y en otros casos profundizándola, utilizando técnicas como la pintura, el dibujo o la fotografía. Castellani un artista inserto en el afán y la pugna de la vida, hace a sus figuras frisar fuera de las dimensiones del lienzo, lejos de la rigidez del muro que soporta el pesado marco, delimitando la tela cargada de pinceladas energéticas e impastos de óleo, el resultado de su osada búsqueda por el accidente y el error que él cree son los únicos recursos válidos en el oficio de la creación artística, como el método que usa para encontrar nuevos senderos para sus impulsos creativos.

Como resultado de una iniciativa auto-gestionada, y trabajando a partir de su propia línea de investigación, los artistas deciden desarrollar un trabajo exclusivo direccionado al contexto de la exposición ‘RUTEROS’ en Praga, donde sus piezas reflejen una intensión de conversación entre la cultura colombiana con la cultura checa donde ellas serán presentadas al público por primera vez.

English version

‘RUTEROS’ presents the work by 13 artists from Estudios Faenza, created exclusively for the exhibition at the Latin Art Gallery in Prague.

Over the last six months, the artists have been working on creating the pieces that make up ‘RUTEROS’. The title ‘RUTEROS’ is inspired by the wooden tablets used by urban buses in Bogota, Colombia, which were visual tools for passengers to identify the route the bus would follow and thus the passenger decides what route to take. Thinking of the Prague-bound journey the artworks would undertake, the exhibition bears the name of these wooden tablets wherein the artists, along with their artworks, travel as ruteros, going from their origin – Colombia – passing through a great part of the European continent in order to reach their final destination, Prague.

Located in front of the oldest film theatre in Bogota, the artists adopted its name ‘El Faenza’ for their studios, calling the building ‘Faenza Studios’. Collaborating since late 2015, they now boast a group of 16 members and continue to collectively strengthen the artistic group creation while simultaneously practicing their individual visions.

As you encounter Magyaroff’s work, you are faced with the thin line between accident and incident: the beauty of his objects falls into contradiction, converting his pictorial objects into an oxymoron. The work by Gaitán enables us to discover her structure as a person, as a woman; here we can discern how she turns the thread into a painting and, at the same time, into a shape. The line, color, composition and text have a dialogue with each other, giving way to the traditional within the contemporary, creating constant change and movement, while giving birth to new possibilities. Chavarro is motivated by making the spiritual dimension or the ethereal component of the human being visible or perceptible in relation to its shell or material dimension, which we call a body. She is interested in visually and evocatively registering memories, thoughts and emotions, focusing on the relation between time, space and matter. In his artistic process, Forero reflects the need for mediation between the figurative and the abstract, as a tool essential to act as a direct liaison between the spectator and the artwork, making the public partake in the plastic result. For him, the relation between the public and the artwork is not a passive one, rather, the spectator is always engaged in the artwork as a detonating factor in one way or another, wherein the pieces of work and viewer are like ying and yang.

At the turn of the head, you can also explore the figurative drawings of Gómez, in which she studies the human figure: a hand, a face, and then, out of the blue, through the game of metamorphosis, the artwork reveals to us that the shape is a line moving along a surface and the skin is the paper. This line can whimsically abandon its referential shape and just be a line, a pure geometric abstraction, a pure movement of the hand and subsequently turn into successive creases and folds of the graphic space. Tovar makes her surroundings into a work of recognition and comprehension. Her work is supported by cultural and historic imaginary in a symbolic and material way: she uses these images, processes and materials to build up the fundamental component in the production of her work. Combariza develops his work in both the bi-dimensional and three-dimensional planes. He includes processes and techniques of a familiar context, such as architectonic construction, with this being the main source of elements and themes for his work.

Borda uses the essence of the material for his work; for him, the material exudes social information, a track of use and the history of human manipulation of a finite resource that has its own essence. When the material reaches his hands, it is impossible for him not to start researching the primary set of his memories, to search the meaning of the element, the different – silenced – stories and to imagine the factual structure and find a way to describe his perceptions. Throughout his photographic work, Guayán proposes a research into the spectrum of the daily image where landscapes and portraits – in their natural state – transcend into unconventional formats, where the object forms a part of the context and language. The images that Leonardo presents are and were light and shadow, absence and reality and his little simulacrum nightcap the silence of the days and nights of the places through which he walks. Cuevas develops his work from – and in the direction of – documentary photography, drawing, words. By interweaving the three media, Fernando sets us closer to the memory, the evidence of how we are prisoners of a system, and allows us to discover his experiences and understanding of his daily life.

The main work of Jimenez is a close-up of a North American 70’s B-movie called Blaxpoitation, a kind of funk rebellion with which afro community was exalted and re-vindicated by creating Afro-American action heroes (or antiheroes) who were never seen on the big screen before. His work also reflects the strong influences he gained from Japanese comics. Through bi-dimensional and three-dimensional pieces, Edgar presents us with an interpretation and appropriation of such imaginary.

Bahos approaches different aspects of the image which range from the ambiguity of abstraction and figuration, to gesture and controlled technique, even to the beauty of the cosmos and abjection that produces our own human fluids. He uses the human body – or, often, fragments thereof – as his main study object, emphasizing aspects such as color, somehow veiling the sensation of violence which the body is continuously subject to while highlighting it in other cases, using classic techniques such as painting, drawing or photography. Castellani, an artist interested in the rush and battle of life, pushes his imagery closer to the edges of the canvas, far from the rigidity of the border that supports the heavy frame, delineating the fabric loaded with energetic strokes and impasto of the oil. The result of his audacious search are the accident and the mistake, which he believes are the only valid resources in the craft of artistic work, as the method he uses to encounter new outlets for his creative impulses.

As a result of a self-managed initiative, and working utilizing their own line of research, the artists have decided to create a body of work exclusively for the ‘RUTEROS’ exhibition in Prague. Their pieces intend to reflect an implied dialogue between Colombian and Czech cultures: a dialogue that is wholly unique, as these artworks will be publicly exhibited for the first time.

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